Asociación de Alicante para el TDAH e Inclusión a la Diversidad
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(TDAH: Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad)

 

¿Qué es el TDAH? 

El Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH) es un trastorno de origen neurobiológico que afecta aproximadamente al 5% de la población (un estudio reciente sugiere que la prevalencia en España es de 6,8%).  

Se caracteriza por los síntomas de:

Inatención (incapacidad para inhibir  estímulos irrelevantes, lo que dificulta su concentración durante mucho tiempo y, por tanto el mantenimiento del “trabajo consistente” en una tarea, por un periodo de tiempo más o menos largo).

  

Hiperactividad (alto nivel de actividad motora o continuos cambios de actividad)

  

Impulsividad (dificultad de autocontrol de sus emociones, pensamientos y conductas), que se presenta con mayor intensidad y frecuencia de lo esperado para su edad y nivel de desarrollo, de tal forma que interfieren de manera negativa en su aprendizaje,  comportamiento y/o sus relaciones sociales.

  

 

Estos síntomas pueden manifestarse conjuntamente o bien predominar solamente uno de ellos. El TDAH no siempre cursa con hiperactividad. Otras características que se pueden observar en  las  personas afectadas por TDAH, son las dificultades que presentan para organizar y planificar sus tareas o actividades, dificultades para manejar el tiempo, excesiva actividad en tareas irrelevantes, dificultades en el control de impulsos y en la capacidad para demorar recompensas, su patrón de rendimiento es muy variable, baja motivación en tareas que no son de su interés y que requieren un esfuerzo mental sostenido. 

Una de las dificultades del TDAH es que, con una elevada frecuencia, se presenta acompañado de uno o más trastornos. Por lo tanto, es frecuente que la persona afectada por TDAH presente además el siguiente perfil:

      - TDAH y dificultades de aprendizaje (dificultad en el aprendizaje de las matemáticas (DAM), de la escritura, de la lectura (DL), dislexia).

       - TDAH y problemas perceptivo motores (deficiente coordinación motora y motricidad fina).

         - TDAH y trastornos del estado de ánimo (depresión y/o ansiedad).

        - TDAH y trastorno negativista/desafiante (conducta oposicionista).

     - TDAH y conductas agresivas (conductas agresivas-defensivas, de carácter más bien impulsivo que se producen como una respuesta desmedida a lo que el niño interpreta como una provocación o un ataque). 

El grado de dificultad que  presentan depende de:

    1. La gravedad de la disfunción neurológica de fondo.

    2. La convivencia  (comorbilidad) con otros trastornos.

    3. El ajuste emocional y la autoestima.

    4. El grado en el que la educación recibida pueda influir en la moderación de los síntomas.


En la última revisión del Manual de Diagnóstico y Estadístico de los trastornos Mentales (DSM V) se recoge que las personas con este trastorno también pueden experimentar alteraciones en las funciones ejecutivas (que es la habilidad del cerebro para comenzar una actividad, organizarse y llevar a cabo tareas) y la memoria de trabajo y que afecta tanto a niños como a adultos.

 

El TDAH es uno de los trastornos más sensibles a la acción educativa del entorno (principalmente familia y escuela). Por ello, una detección temprana (desde la familia o la escuela), un diagnóstico correcto y un buen manejo psicopedagógico, médico y familiar del TDAH favorecerán el buen pronóstico del niño afectado. 

 

 

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LOS NIÑOS Y JÓVENES CON TDAH?

De acuerdo al DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales), los síntomas pueden ser de desatención, hiperactividad  e impulsividad.

Desatención

  •  No presta atención a los detalles o incurre en errores por descuido en tareas escolares o de otro tipo. 
  • Tiene dificultades para mantener la atención en tareas o actividades lúdicas. 
  • Parece no escuchar cuando se le habla directamente. 
  • No sigue instrucciones y no finaliza sus tareas o encargos (no se debe a comportamientos negativistas o incapacidad para comprenderlos).
  • Tiene dificultades para organizar tareas y actividades.
  • Evita o le disgusta tener que dedicarse a tareas que requieren esfuerzo mental sostenido. 
  • Extravía objetos necesarios para tareas o actividades.
  • Se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes.
  • Es descuidado en las actividades diarias.

Hiperactividad

  • Mueve en exceso manos o pies, o se remueve en su asiento. 
  • Abandona su asiento en la clase o en otras situaciones en que debería estar sentado. 
  • Corre o salta excesivamente en situaciones inapropiadas (en adolescentes puede limitarse a sentimientos de inquietud).
  • Tiene dificultades para jugar o dedicarse a situaciones de ocio.
  • “Está en marcha” o actúa como si tuviera un motor. 
  • Habla en exceso.

Impulsividad

  • Precipita respuestas antes de haber sido completadas las preguntas.
  • Tiene dificultades para guardar turno. 
  • Interrumpe o se inmiscuye en actividades de otros.  

 

TDAH en adultos  

   

Un alto porcentaje de los niños que han padecido TDAH, siguen teniendo síntomas en la adolescencia (70%) y la edad adulta (40%). Aunque los síntomas de falta de atención y de hiperactividad pueden mantenerse en muchos de los casos, también son numerosos los casos de jóvenes con TDAH que se adaptan bien a la edad adulta y no tienen problemas de salud mental.

En los adultos con TDAH  se han descrito alteraciones en el rendimiento académico, la adaptación al medio laboral, las relaciones interpersonales, los problemas en la conducción de vehículos, así como en el estado mental y un elevado riesgo de consumo de sustancias tóxicas.  

  


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